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HISTORIA

 

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HISTORIA Y COSTUMBRES, DEL PUEBLO DE VIÑAYO, DESDE HACE MAS DE MIL AÑOS, HASTA NUESTROS DÍAS

 Estos datos han sido tomados por gentileza y con la autorización del autor del libro --- Val de Viñayo.---  El padre Hipólito Barriguín ;  
 
Quien ha recopilado toda esta información en archivos de muchos lugares y que aun sigue con esta tarea, de conseguir más. Gracias y ánimo en la búsqueda.  

                      Leer libro en HTML     Val de Viñayo. Más de mil años de historia, tradiciones y leyendas

 1º fecha ( con la que se da por sentado la existencia del lugar que hoy se conoce con el nombre de Viñayo y que ha tenido otros nombres en la antigüedad, de los cuales se deriva el propio nombre de Viñayo.
Con fecha de 28 de diciembre del año 873.El obispo Fruminio I de la diócesis de León redacta un documento testamentario, de su puño y letra, a favor del monasterio de Santiago apóstol y Santa Eulalia, ubicado en Viñayo (conocido antes como Vinagio), una serie de libros y objetos de plata, además de una villa culla extensión va desde la casa de Froilán, hasta el término de Leonia, y por la otra parte hasta Piedrasecha (Petra secta),y añade media villa que se llama benllera, y árboles ganado pastos y dos vasallos.
También se data, que estaban escondidas en el monasterio, las reliquias de Santiago Apóstol. En el año 918 aun existía el monasterio, pues el Rey Ordoño II hace donación al obispo Fruminio II y a la iglesia de León del citado monasterio.
Se entiende que en esa fecha ya existía el citado núcleo de población, con probabilidad el valle estuviera poblado desde la prehistoria. El lugar en el que se supone estaba el monasterio, es en las proximidades de la Vallina del señor Santiago, a la entrada del valle.
Del asentamiento del monasterio no queda ningún vestigio. Posiblemente fuera destruido por Almanzor o su hijo durante los años (978 a 1009).
 Con posterioridad en el tiempo, de nuevo se encuentran documentos que hacen referencia a Viñayo; ya en el año 1015 el Conde Fruela Muñoz,Conde del alto Orbigo, fija su residencia en Viñayo.
La vida de los habitantes de Viñayo, giraba en torno a la agricultura y la ganadería de subsistencia, cada familia tenia el ganado que podía mantener durante el invierno, con lo que cosechaba durante el año, los rebaños se cuidaban en forma de vecéras, siendo los propios vecinos los encargados de cuidarlos, de acuerdo a las cabezas de ganado de cada uno;( aunque en tiempo del monasterio todo giraba en torno al mismo).
Los trabajos comunes, se organizaban de acendera, colaborando todas las familias, con al menos una persona con plenas facultades físicas; se arreglaban caminos, presas de riego y en las nevadas de despejaba de nieve tanto el camino de acceso desde Otero de las Dueñas como hacia Piedrasecha. Existían varios molinos, que aprovechaban el caudal del río Luengo, desviado por presas hasta cerca del verano, época, en la que las aguas, se usaban para el riego de los campos y cultivos.
En época más cercana, también se arrancö de las entrañas de la tierra, el carbón en varios montes del valle, unos, pequeños chamizos, y una explotación de cierta consideración ( la mina de Pacho); todas estas explotaciones ya pasaron a la historia, y de ellas solo queda el recuerdo y en algunos de esos lugares las manchas negras de sus escombreras.
Durante los años de la minería, el pueblo tenia tal densidad de población, que no había una sola casa del pueblo sin habitar por alguna familia, hasta en sitios tan pequeños, que hoy hubiera sido impensable su ocupación.
La vida en esa época era bulliciosa; un continuo transitar por las calles, y el alegre griterío de los niños jugando a muchas clases de juegos, hoy en el olvido; el pito de la mina de Pacho llamando al cambio de relevo; el sonido de los aparatos de radio que los ponían tan alto que se oían en toda la vega; los cantos de la gente cuando regresaban a casa después de jugar la partida en alguna de las tres cantinas que había en el pueblo; las partidas de bolos en la Portalína; la siega de la hierba el pisar de la misma en los carros y pajares; la trilla con las vacas dando vueltas a pleno sol; la salida y la recogida de los rebaños de cabras y ovejas;
 El último pastor Ezequiel, y el perro León.
 Las procesiones de semana santa con las velas encendidas a modo de farolillos.
Las bromas de los mozos, sacando de los portales los carros y dejándolos en la Portalína apilados;
Esto es impensable que se pueda hacer a día de hoy, ya no quedan carros.

                                

 

 

 


LUGARES DEL ENTORNO DE VIÑAYO

 

 

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LUGARES DE VIÑAYO

, QUE FORMAN PARTE DE SU ENTORNO, COMO SE LLAMAN TODOS LOS SITIOS , EN VALLES LLANURAS Y MONTES , QUE CONSTITUYEN LA GEOGRAFÍA DE VIÑAYO

   Lugares del entorno de Viñayo:


Peñaflor, Los tres picos, El piñueco, El codojal, Las llamas,
La resbalera, La barrera, Los barriales, El farnial, La rasa,
Los nabares, Las cerradas, Los prados de la piedra,
El lamargo, El maderál, Los ailones, Los anavales,
Los arcayones, El camparón, Las campares, El avesedo,
La campiza, La cárquiva, El canto el gallinero, Carrocéo,
El colmenár, La corva, Los engios, El fontanón, El forfillo,
Fuentes, Los fuellos, Imbranes, La infiesta, Las laviadas,
Las linares, La namilla, Los llanos, Las lleras,
Las melandréras, El pando, Los pasaderos, La vega,
( cimera de la vega, y bajera de la vega ), Penallana,
La perida, El perón, Los pisones, El serbolín, Los pozos,
La cerra, Pregante,El sardonál, Sierra la laboria, Sorbera,
El sorrascál, Las suertes, Tabláos, Valdepuercas,
Valdesalgueros, Valdelaviña, Valdingómez, Valdespínos,
Valdirón, Valdemadéra, Valdeviescas,
Vallina del Señór Santiago,

                                      

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FIESTAS Y CELEBRACIONES

 
   

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Fiesta de Santa Columba Ramo de Santa Columba  Fiesta del Corpus  Fiesta del Veraneante 

FIESTAS Y CELEBRACIONES

EN EL PUEBLO DE VIÑAYO, TRADICIONES ANCESTRALES, Y EN LA ACTUALIDAD,   SANTA COLUMBA, RAMO QUE SE CANTA EL CORPUS Y LA FIESTA DEL VERANEANTE

 

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  Fiesta de Santa Columba

En la noche del 30 al 31 de diciembre, a las doce de la

noche se da comienzo al encendido de una gran hoguera, en honor a Santa Columba, y el toque de las campanas de la iglesia; en la que participan todos los jóvenes de Viñayo.
La costumbre ancestral, y que por momentos se va perdiendo, era que después de apagarse la hoguera, todos se reunían en un local, y daba comienzo un guateque, que se prolongaba durante toda la noche; al poco tiempo de comenzar se procedía a sortear entre
los asistentes los mozos y mozas, para que se formaran pareja durante el baile de esa noche, todo ello en un ambiente de gran camaradería.
Al día siguiente, se celebra una misa, en honor a Santa Columba (PATRONA DE VIÑAYO) y en la entrada a la misa se canta el ramo; 
La hoguera el toque de campanas y la misa con el ramo aun se celebra.
los asistentes los mozos y mozas, para que se formaran pareja durante el baile de esa noche, todo ello en un ambiente de gran camaradería.
Al día siguiente, se celebra una misa, en honor a Santa Columba (PATRONA DE VIÑAYO) y en la entrada a la misa se canta el ramo; 
La hoguera el toque de campanas y la misa con el ramo aun se celebra.
los asistentes los mozos y mozas, para que se formaran pareja durante el baile de esa noche, todo ello en un ambiente de gran camaradería.
Al día siguiente, se celebra una misa, en honor a Santa Columba (PATRONA DE VIÑAYO) y en la entrada a la misa se canta el ramo.
La hoguera el toque de campanas y la misa con el ramo aun se celebra.

.ATRAS  al Principio.

 

RAMO DE SANTA COLUMBA 

, que se canta en Viñayo antes de la entrada a la misa, en honor a la patrona del pueblo

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Ramo  de Santa Columba   

 

Desde el trono del amor,

 donde reinas protectora.

 Oye al pueblo que te implora,

 con devoción y fervor...

 

Tus glorias para cantar,

 aquí reunidos estamos,

 protectora celestial,

 de este pueblo de Viñayo,

 escucha pues la oración,

 que se eleva en dulce canto....

 

En el pirene nació,

 entre rocas y asperezas,

 singular fue su candor,

 y angelical su bajeza....

 

Desde el trono del amor,

 donde reinas protectora.

 Oye al pueblo que te implora,

 con devoción y fervor...

 

Por mártir Dios la eligió,

 de la fe firme columna,

 disuadirla no podrá,

 ni amenazas ni torturas,

 ante inicuo tribunal,

 será citada Columba....

 

La firmeza que heredó,

 del lugar de nacimiento,

 esa misma ha de mostrar,

 en su comparecimiento.

 Y ser Cristo la verdad,

  dirá con atrevimiento....

 

Desde el trono del amor,

 donde reinas protectora.

 Oye al pueblo que te implora,

 con devoción y fervor...

 

Por su fe y su condición,

 por el juez interrogada,

 no dudará en confesar,

 “es en mi la fe cristiana”,

 quiere disuadirla el juez,

 pero no consigue nada,,,,

 

Ni halagos ni adulación,

 ni amenazas ni promesas,

 consiguieran remover,

 la mártir de su firmeza.

Dictará sentencia el juez,

 y doblará la cabeza....

 

Desde el trono del amor,

 donde reinas protectora.

 Oye al pueblo que te implora, con devoción y fervor...

 

 

Se alza el brazo vengador,

 blandiendo espada cortante.

 Rápida ha de descender,

 y alzarse tinta en sangre.

 Y por el cuello caerá ,

su cabeza cuerpo y sangre....

 

A luchar por la verdad.

  salió al campo de batalla.

 La firmeza de la fe,

 era el arma que llevaba.

 Toda la saña infernal,

 contra ella no pudo nada...

 

Desde el trono del amor,

 donde reinas protectora.

 Oye al pueblo que te implora,

 con devoción y fervor...

 

Gloria fue muy singular,

 la de nuestra protectora.

 Vino a su encuentro el señor.

 ciñóle doble corona.

 La corona virginal,

 y de mártir la aureola....

 

En la escolta de Jesús,

 va entre lirios y azucenas.

 Símbolo son de candor.

 Son símbolos de pureza.

 Y a veces cantando van,

 Santo Dios de las grandezas....

 

Desde el trono del amor,

 donde reinas protectora.

 Oye al pueblo que te implora,

 con devoción y fervor...

 

Concede tu bendición,

 Santa Patrona querida,

 al pueblo devoto y fiel,

 que lo pide de rodillas.

 No lo abandones jamás,

 en los trances de la vida....

 

Al sacerdote pedimos,

 que cuando esté en el memento,

 pida por todas nosotras,

 y por su querido pueblo.

 Y en tan elevado cargo,

 Dios le de salud y acierto....

 

Desde el trono del amor,

 donde reinas protectora.

 Oye al pueblo que te implora,

 con devoción y fervor...

 

 

   

 

.ATRAS  al Principio..

 

   EL CORPUS 

,festividad celebrada desde hace mas de un siglo, en el pueblo de Viñayo 

escuchar   

 Fiesta del Corpus  

Como su nombre indica,esta fiesta tiene lugar en la
festividad del Corpus Christi; Y en Viñayo se celebra en la semana siguiente al Curpus Christi,en concret el miércoles siguiente;.
Se celebra una misa, seguida de una procesión precedida
por el pendón; Se adornan las calles por donde discurre la procesión, con flores silvestres, extendidas por el suelo, a modo de alfombra florida, y se colocan en las paredes
ramas de árboles y ramas escoba floridas.
En ciertos lugares, se colocan pequeños altares, adornados
y de detiene la procesión en esos lugares.
Durante el transcurso de la misma, se tocan repiques de
campanas con un cierto aire de armonía, desde el comienzo
hasta el final de la procesión.__ A continuación, hay un pequeño baile, denominado baile vermú, Antaño se realizaba en la Portalina a día de hoy este tiene lugar en el bar del pueblo
_____EL PIÑUECO_____ y después a comeeeer.____
En tiempos pasados ese día había durante todo el dia
varios concursos, el mas importante de todos el de bolos,
tenia lugar en la portalina o en el adrio, según la organización lo decidiera; por la tarde, y después en la noche tenia lugar un baile, amenizado por una orquesta ;cuando finalizaba
el baile, daba comienzo una chocolatada, para todos los
asistentes, que con una gran camaradería veían amanecer
desde la portalina.
En ocasiones, también participaban de todo este jolgorio, los integrantes de la misma orquesta, que de alguna forma y de manera mas pausada, seguía amenizando hasta la salida del sol.
Al día siguiente, continuaba la fiesta, aunque el baile ya no tenía tanta duración, terminaba so las dos de la madrugada,. pues había que descansar, para enfrentarse después con el trabajo.
Eran tiempos en los que prácticamente todos tenían
ocupaciones no había paro. 

..ATRAS  al Principio.

 

 

  LA FIESTA DEL VERANEANTE , de origen lúdico y asueto, que trata de reunir, a todos los que por motivos de trabajo, han cambiado su residencia , a otros lugares ,y  coincidiendo con el tramo final, de las vacaciones de verano  

3scuchar

  

Fiesta del Veraneante 

Por ultimo;_____ En la actualidad, se celebra otra fiesta a la cual se denomina como

-- LA FIESTA DEL VERANEANTE –

el día que se decide tenga lugar es

EL PRIMER VIERNES

( Y SÁBADO ) DEL MES DE AGOSTO   ( Y SÁBADO ) DEL MES DE AGOSTO  

esta fiesta tiene por la mañana, la misa, después un pequeño baile bermút, en la tarde diversos juegos infantiles trucos de magia, entrega de pequeños premios a los participantes de los juegos, y después en la noche y madrugada un ameno baile al termino del cual hay la ya tradicional chocolatada.
Todo esto en el prado del bar

______EL PIÑUECO______ 

 

 

.ATRAS  al Principio..

 

   

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Noticias 2º parte


aun no se ha colocado ninguna noticia

Romances para el recuerdo 2º

 

ROMANCES PARA EL RECUERDO  2º

 

 
Romance de Gerineldo


Levantóse Gerineldo 
que al rey dejara dormido, 
fuese para la infanta 
donde estaba en el castillo. 
-Abráisme, dijo, señora, 
abráisme, cuerpo garrido. 
-¿Quién sois vos, el caballero, 
que llamáis a mi postigo? 
-Gerineldo soy, señora, 
vuestro tan querido amigo. 
Tomárala por la mano, 
en un lecho la ha metido, 
y besando y abrazando 
Gerineldo se ha dormido. 
Recordado había el rey 
de un sueño despavorido; 
tres veces lo había llamado, 
ninguna le ha respondido. 
-Gerineldo, Gerineldo, 
mi camarero pulido, 
si me andas en traición, 
trátasme como a enemigo. 
O dormías con la infanta 
o me has vendido el castillo. 
Tomó la espada en la mano, 
en gran saña va encendido, 
fuérase para la cama 
donde a Gerineldo vido. 
Él quisiéralo matar, 
mas criole de chiquito. 
Sacara luego la espada, 
entre entrambos la ha metido, 
porque desque recordase 
viese cómo era sentido. 
Recordado había la infanta 
y la espada ha conocido. 
-Recordaos, Gerineldo, 
que ya érades sentido, 
que la espada de mi padre 
yo me la he bien conocido. 




 

 
Romance de amor


En el tiempo que me vi 
más alegre y placentero, 
encontré con un palmero 
que me habló y dijo así: 
-¿Dónde vas, el caballero? 
¿Dónde vas, triste de ti? 
Muerta es tu linda amiga, 
muerta es, que yo la vi; 
las andas en que ella iba 
de luto las vi cubrir, 10 
duques, condes la lloraban 
todos por amor de ti; 
dueñas, damas y doncellas 
llorando dicen así: 
-¡Oh triste del caballero 
que tal dama pierde aquí! 


Romance de Espinelo


Muy malo estaba Espinelo, 
en una cama yacía, 
los bancos eran de oro, 
las tablas de plata fina, 
los colchones en que duerme 
son de una holanda muy fina, 
las sábanas que le cubren 
en el agua no se vían, 
la colcha que en ella ponen 
sembrada es de perlería; 
a su cabecera tiene 
Mataleona, su amiga, 
con las plumas de un pavón 
la su cara le resfría. 
Estando en este solaz 
tal demanda le hacía: 
-Espinelo, mi Espinelo, 
¡cómo naciste en buen día! 
El día que tú naciste 
la luna estaba crecida, 
ni punto le sobraba, 
ni punto le fallecía. 
Contádesme, Espinelo, 
contádesme vuestra vida. 
-Yo te lo diré, señora, 
con amor y cortesía: 
mi padre era de Francia, 
mi madre de Lombardía; 
mi padre con su poder 
a Francia toda regía. 
Mi madre como señora 
una ley hecha tenía: 
la mujer que dos pariese 
de un parto y en sólo un día, 
que la den por alevosa 
y la quemen por justicia, 
o la echen en la mar, 
porque adulterado había. 
Quiso Dios, y su ventura, 
que ella dos hijos paría 
de un parto y en una hora 
que por deshonra tenía. 
Fuérase a tomar consejo 
con tan loca fantasía 
a una cautiva mora, 
sabia en nigromancía. 
-¿Qué me aconsejas, la mora, 
por salvar la honra mía? 
Respondiérale: -Señora, 
yo de parecer sería, 
que tomases a tu hijo, 
el que te se antojaría, 
y lo eches en la mar 
en un arca de valía 
bien embetunada toda, 
mucho oro y joyería, 
porque quien al niño hallase 
de criarle se holgaría. 
Cayera la suerte en mí, 
y en la gran mar me ponía, 
la cual estando muy buena 
arrebatado me había 
y púsome en tierra firme, 
con la furor que traía, 
a la sombra de una mata 
que por nombre espina había, 
que por eso me pusieron 
de Espinelo nombradía. 
Marineros navegando 
halláronme en aquel día, 
lleváronme a presentar 
al gran Soldán de Suría. 
El Soldán no tiene hijo, 
por su hijo me tenía; 
el soldán agora es muerto. 
Yo por el soldán regía. 

 
Compañero, compañero...


-Compañero, compañero, 
casóse mi linda amiga, 
casóse con un villano, 
que es lo que más me dolía. 
Irme quiero a tornar moro 
allende la morería, 
cristiano que allá pasare 
yo le quitaré la vida. 
-No lo hagas, compañero, 
no lo hagas, por tu vida. 
De tres hermanas que tengo 
darte he yo la más garrida, 
si la quieres por mujer, 
si la quieres por amiga. 
-Ni la quiero por mujer, 
ni la quiero por amiga, 
pues que no pude gozar 
de aquella que más quería. 

 


Yo me era mora Moraima...


Yo me era mora Moraima, 
morilla de un bel catar, 
cristiano vino a mi puerta, 
cuitada, por me engañar; 
hablóme en algarabía, 
como aquel que la bien sabe: 
-Ábreme las puertas, mora, 
sí Alá te guarde de mal. 
-¿Cómo te abriré, mezquina, 
que no sé quién te serás? 
-Yo soy el moro Mazote, 
hermano de la tu madre, 
que un cristiano dejó muerto, 
tras mí venía el alcalde. 
Si no me abres tú, mi vida, 
aquí me verás matar. 
Cuando esto oí, cuitada, 
comencéme a levantar, 
vistiérame una almejía 
no hallando mi brial, 
fuérame para la puerta 
y abrila de par en par. 





Tiempo es, el caballero...


-Tiempo es, el caballero, 
tiempo es de andar de aquí, 
que ni puedo andar en pie, 
ni al emperador servir, 
que me crece la barriga 
y se me acorta el vestir; 
vergüenza he de mis doncellas, 
las que me dan el vestir, 
míranse unas a otras, 
no hacen sino reír; 
vergüenza he de mis caballeros, 
los que sirven ante mí. 
-Lloradlo, dijo, señora, 
que así hizo mi madre a mí, 
hijo soy de un labrador, 
mi madre y yo pan vendí. 
La infanta desque esto oyera, 
comenzóse a maldecir: 
-¡Maldita sea la doncella 
que se deja seducir! 
-No os maldigáis vos, señora, 
no os queráis maldecir, 
que hijo soy del rey de Francia, 
mi madre es doña Beatriz; 
cien castillos tengo en Francia, 
señora, para os guarir, 
cien doncellas me los guardan, 
señora, para os servir. 



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Romance de la infantina


A cazar va el caballero, 
a cazar como solía, 
los perros lleva cansados, 
el halcón perdido había; 
arrimárase a un roble, 
alto es a maravilla, 
en una rama más alta, 
vido estar una infantina, 
cabellos de su cabeza 
todo el roble cubrían. 
-Note espantes, caballero, 
ni tengas tamaña grima. 
Fija soy yo del buen rey 
y de la reina de Castilla, 
siete fadas me fadaron 
en brazos de una ama mía, 
que andase los siete años 
sola en esta montiña. 
Hoy se cumplían los siete años, 
o mañana en aquel día; 
por Dios te ruego, caballero, 
llévesme en tu compañía, 
si quisieres, por mujer, 
si no, sea por amiga. 
-Esperáisme vos, señora, 
hasta mañana, aquel día, 
iré yo tomar consejo 
de una madre que tenía. 
La niña le respondiera 
y estas palabras decía: 
-¡Oh, mal haya el caballero 
que sola deja la niña! 
Él se va a tomar consejo, 
y ella queda en la montiña. 
Aconsejóle su madre 
que la tomase por amiga. 
Cuando volvió el caballero 
no la hallara en la montiña: 
vídola que la llevaban 
con muy gran caballería. 
El caballero, desque la vido, 
en el suelo se caía; 
desque en sí hubo tornado, 
estas palabras decía: 
-Caballero que tal pierde, 
muy grande pena merecía: 
yo mismo seré el alcalde, 
yo me seré la justicia: 
que me corten pies y manos 
y me arrastren por la villa. 


 

Parida estaba la infanta...


Parida estaba la infanta, 
la infanta parida estaba; 
para cumplir con el rey 
decía que estaba mala. 
Envió a llamar al conde 
que viniese a la su sala; 
el conde siendo llamado 
no tardó la su llegada. 
-¿Qué me queredes, mi vida? 
¿Qué me queredes, mi alma? 
-Que toméis esta criatura 
y la deis a criar a un ama. 
Ya la tomaba el buen conde 
en los cantos de su capa, 
mas de la sala saliendo 
con el buen rey encontrara. 
-¿Qué lleváis, el buen conde, 
en cantos de vuestra capa? 
-Unas almendras, señor, 
que son para una preñada. 
-Dédesme de ellas, el conde, 
para mi hija la infanta. 
-Perdónedes vos, el rey, 
porque las traigo contadas. 
Ellos en aquesto estando, 
la criatura lloraba. 
-Traidor me sois vos, el conde, 
traidor me sois en mi casa. 
-Yo no soy traidor, el rey, 
ni en mi linaje se halla: 
hermanos y primos tengo 
los mejores de Granada. 
Revolvió el manto al brazo 
y arrancó de la su espada, 
el conde, por la criatura, 
retiróse por la sala. 
El rey decía: -¡Prendedlo!; 
mas nadie prenderlo osaba. 
La infanta, que luego oyera 
rencilla tan grande e brava, 
a una de las damas suyas 
lo que era preguntaba. 
-Es que el rey, señora, al conde 
de traidor lo difamaba 
porque en la su falda un niño 
del palacio lo sacaba, 
creyendo que a vos, señora, 
el conde vos deshonrara. 
Sale la infanta de prisa 
adonde su padre estaba, 
y la espada de la mano 
de presto se la quitara, 
diciendo: -Oídme, señor, 
una cosa que os contara. 
El rey, que la quería bien, 
que dijese le mandaba. 
-Mía es la criatura 
que el conde, señor, llevaba, 
y el conde es mi marido, 
yo por tal lo publicaba. 
El rey, que aquello oyera, 
triste y espantado estaba: 
por un cabo quería vengarse, 
y por otro non osaba; 
al fin al mejor consejo 
como cuerdo se allegaba: 
con voz alta y amorosa 
dijo que les perdonaba. 
Mándales tomar las manos 
a un cardenal que allí estaba, 
y hacer bodas suntuosas 
de que todo el mundo holgaba, 
y así el pesar pasado 
con gran gozo se tornaba. 




 
Romance de la infanta de Francia


De Francia partió la niña, 
de Francia la bien guarnida, 
íbase para París, 
do padre y madre tenía. 
Errado lleva el camino, 
errada lleva la guía, 
arrimárase a un roble 
por esperar compañía. 
Vio venir un caballero 
que a París lleva la guía. 
La niña, desque lo vido, 
de esta suerte le decía: 
-Si te place, caballero, 
llévesme en tu compañía. 
-Pláceme, dijo, señora, 
pláceme, dijo, mi vida. 
Apeóse del caballo 
por hacerle cortesía; 
puso la niña en las ancas 
y subiérase en la silla. 
En el medio del camino 
de amores la requería. 
La niña, desque lo oyera, 
díjole con osadía: 
-Tate, tate, caballero, 
no hagáis tal villanía, 
hija soy de un malato 
y de una malatía, 
el hombre que a mí llegase 
malato se tornaría. 
El caballero, con temor, 
palabra no respondía. 
A la entrada de París 
la niña se sonreía. 
-¿De qué vos reís, señora? 
¿De qué vos reís, mi vida? 
-Ríome del caballero 
y de su gran cobardía: 
¡Tener la niña en el campo 
y catarle cortesía! 
Caballero, con vergüenza, 
estas palabras decía: 
-Vuelta, vuelta, mi señora, 
que una cosa se me olvida. 
La niña, como discreta, 
dijo: -Yo no volvería, 
ni persona, aunque volviese, 
en mi cuerpo tocaría: 
hija soy del rey de Francia 
y de la reina Constantina, 
el hombre que a mí llegase 
muy caro le costaría. 






Bodas se hacían en Francia...


Bodas se hacían en Francia, 
allá dentro de París 
¡Cuán bien que guía la danza 
esta doña Beatriz! 
¡Cuán bien que se la miraba 
el buen conde don Martín! 
-¿Qué miráis aquí, buen conde? 
conde, ¿qué miráis aquí? 
Decid si miráis la danza 
o si me miráis a mí. 
-Que no miro yo a la danza, 
porque muchas danzas vi, 
miro yo vuestra lindeza 
que me hace penar a mí. 
-Si bien os parezco, conde, 
conde, saquéisme de aquí, 
que un marido me dan viejo 
y no puede ir tras de mí. 





Yo me adamé una amiga...


ArribaAbajo Yo me adamé una amiga 
dentro de mi corazón, 
Catalina había por nombre, 
no la puedo olvidar, no. 
Rogóme que la llevase 5 
a las tierras de Aragón. 
-Catalina, sois muchacha, 
no podréis caminar, no. 
-Tanto andaré, el caballero, 
tanto andaré como vos; 10 
si lo dejáis por dineros, 
llevaré para los dos: 
ducados para Castilla, 
florines para Aragón. 
Ellos en aquesto estando, 15 
la justicia que llegó. 


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El Rey de caza 

Para ir el rey a caza 
de mañana ha madrugado; 
entró donde está la reina 
sin la haber avisado, 
por holgarse iba con ella, 
que no iba sobre pensado. 
Hallóla lavando el rostro, 
que ya se había levantado, 
mirándose está a un espejo, 
el cabello destrenzado. 
El rey con una varilla 
por detrás la había picado; 
la reina que lo sintiera 
pensó que era su querido: 
-Está quedo, Landarico 
le dijo muy requebrado. 
El buen rey cuando lo oyera 
malamente se ha turbado; 
la reina volvió el rostro, 
la sangre se ha cuajado. 
Salido se ha el rey, 
que palabra no ha fablado, 
a su caza se ha ido, 
aunque en ál tiene cuidado. 
La reina a Landarico 
dijo lo que ha pasado: 
-Mira lo que hacer conviene, 
que hoy es nuestro fin llegado. 
Landarido que esto oyera 
mucho se [ha] acuitado. 
-¡En mal punto y en mal hora 
mis ojos te han mirado! 
¡Nunca yo te conociera 
pues tan cara me has costado! 
que ni a ti hallo remedio, 
ni para mí le he hallado. 
Allí hablara la reina 
desque lo vio tan penado: 
-Calla, calla, Landarico, 
calla, hombre apocado; 
déjame tú hacer a mí 
que yo lo habré remediado. 
Llama a un criado suyo, 
hombre de muy bajo estado, 
que mate al rey, le dice, 
en habiéndose apeado, 
que sería a boca de noche 
cuando hubiese tornado. 
Hácele grandes promesas 
y ellos lo han aceptado. 
En volviendo el rey decía 
de aquello muy descuidado; 
al punto que se apeaba 
de estocadas le han dado. 
-¡Traición! -dice el buen rey, 
y luego ha expirado. 
Luego los traidores mismos 
muy grandes voces han dado: 
criados de su sobrino 
que habían al rey matado. 
La reina hizo gran duelo 
y muy gran llanto ha tomado, 
aunque en su corazón dentro 
otra cosa le ha quedado. 


 

 

Gritando va el caballero


Gritando va el caballero
publicando su gran mal
vestidas ropas de luto
enforradas en sayal
por los montes sin camino
con dolor y sospirar
llorando a pie descalzo
jurando de no tornar
a donde uviesse mujeres
por nunca se consolar
con otro nuevo cuydado
que le hiciese olvidar
la memoria de tu amiga
que murió sin la gozar
va a buscar las tierras solas
para en ellas habitar
en una montaña espessa
no cercana de lugar
hizo caía de tristura
que es dolor de la nombrar
de una color amarilla
que llaman desesperar
paredes de canto negro
y también negra la cal
las tejas puso leonadas
sobre talladas de pesar
el suelo hizo de plombo
porque es pardillo metal
las puertas chapadas dello
por su trabajo mostrar
y sembró por cima el suelo
secas hojas de parral
cuando no se esperan bienes
esperança no ha de estar
en aquella casa cicura
que hizo para penar
hace más estrecha vida
que los frayles del paular
que duerme sobre jamergos
y aquellos son su manjar
lo que llora es lo que vive
y aquello toma a llorar
no más que una vez al día
por más se debilitar
del color de la madera
mando una pared parar
de muy blanco alabastro
hizo labrar un altar
con cam fosa betumado
de raso blanco frontal
puso el bulto de su amiga
en él para le adorar
el cuerpo hizo de plata
el rostro de fino cristal
un bital vestido blanco
de damasco singular
mongil en blanco sendal
sembrado de lunas negras
señal de casta final
y en la cabeza le puso
una corona real
guarnecida de castañas
cogidas del castañar
lo que dice la castaña
es cosa muy de notar
las cinco primeras letras
el nombre della sin par
y murió de veinte años
por más lástima dejar
la su gentil hermosura
quien la supiese lobar
ques mayor que la tristura
del que la mandó pintar
y en lo quel passa su vida
es en la siempre mirar
cerró la puerta el placer
abrió la puerta el pesar
abrióla para que entrasse
más no parase tornar
Deshecha.
No quiero mundo huir
otra vida que me plega
pues tu vida es el morir
que nos mata con soffrir
el esperanza que es ciega
la vista clara se mega
y la cordura
donde tu deleyte llega
de tristura.

 

Romance de blanca niña


-Blanca sois, señora mía, 
más que el rayo del sol, 
¿si la dormiré esta noche 
desarmado y sin pavor? 
Que siete años había, siete, 
que no me desarmo, no; 
más negras tengo mis carnes 
que un tiznado carbón. 
-Dormidla, señor, dormidla, 
desarmado sin temor, 
que el conde es ido a la caza 
a los montes de León. 
-Rabia le mate los perros 
y águilas el su halcón, 
y del monte hasta casa 
a él arrastre el morón. 
Ellos en aquesto estando 
su marido que llegó: 
-¿Qué hacéis, la blanca niña, 
hija de padre traidor? 
-Señor, peino mis cabellos, 
péinolos con gran dolor, 
que me dejáis a mí sola 
y a los montes os vais vos. 
-Esas palabras, la niña, 
no era sino traición: 
¿Cúyo es aquel caballo 
que allá bajo relinchó? 
-Señor, era de mi padre, 
y enviolo para vos. 
-¿Cúyas son aquellas armas 
que están en el corredor? 
-Señor, eran de mi hermano, 
y hoy vos las envió. 
-¿Cúya es aquella lanza, 
desde aquí la veo yo? 
-Tomadla, conde, tomadla, 
matadme con ella vos, 
que aquesta muerte, buen conde, 
bien os la merezco yo. 



 



Romance del conde Arnaldos


¡Quién hubiese tal ventura 
sobre las aguas del mar, 
como hubo el conde Arnaldos 
la mañana de San Juan! 
Con un falcón en la mano 
la caza iba a cazar, 
vio venir una galera 
que a tierra quiere llegar. 
Las velas traía de seda, 
la jarcia de un cendal, 
marinero que la manda 
diciendo viene un cantar 
que la mar ponía en calma, 
los vientos hace amainar, 
los peces que andan al hondo 
arriba los hace andar, 
las aves que andan volando 
las hace a el mástil posar. 
-Galera, la mi galera, 
Dios te me gaurde de mal, 
de los peligros del mundo 
sobre aguas de la mar, 
de los llanos de Almería 
del estrecho de Gibraltar, 
y del golfo de Venecia, 
y de ñps bancos de Flandes, 
y del golfo de León, 
donde suelen peligrar. 
Allí habló el conde Arnaldos, 
bien oiréis lo que dirá: 
-Por Dios te ruego, marinero, 
dígaisme ora ese cantar. 
Respondióle el marinero, 
tal respuesta le fue a dar: 
-Yo no digo esta canción 
sino a quien conmigo va. 




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Romance de don Galván


Bien se pensaba la reina 
que buena hija tenía. 
que del conde don Galván 
tres veces parido había, 
que no lo sabía ninguno 
de los que en la corte había, 
si no fuese una doncella 
que en su cámara dormía, 
por un enojo que hubiera 
a la reina lo decía. 
La reina se la llamaba 
y en su cámara la metía, 
y estando en este cuidado 
de palabras la castiga: 
-Ay, hija, si virgen estáis, 
reina seréis de Castilla; 
hija, si virgen no estáis, 
de mal fuego seáis ardida. 
-Madre, tan virgen estoy 
como el día que fui nacida; 
por Dios os ruego, mi madre, 
que no me dedes marido, 
doliente soy de mi cuerpo, 
que no soy para servirlo. 
Subiérase la infanta 
a lo alto de una torre; 
si bien labraba la seda, 
mejor labraba el oro; 
vido venir a Galván 
telas de su corazón. 
Ellas en aquesto estando 
el parto que la tomó. 
-¡ay por Dios! ¡ay mi señor! 
Alleguéisos a esa torre. 
Recogedme ese mochacho 
en cabo de vuestro manto. 
Dedésmelo a criar 
a la madre que os parió. 


 

 

Fuente fría


Fuente fría fuente fría
fuente fría con amor
do todas las
las avezicas
van tomar consolación
sino es la tortolica
que está viuda y con dolor
por allí fuera a passar
el traydor del ruiseñor
las palabras que le dize
llenas son de traición
Si tú quissieses señora
yo sería tu servidor
Vete de haí enemigo
malo falso engañador
que ni posa en ramo verde
ni en prado que tenga flor
que si ell agua halló clara
turbia la veía yo
que no quiero haver marido
porque hijos no haya yo
no quiero plazer con ellos
ni menos consolación
desa mi triste enemigo
falso malo y traidor
que no quiero ser tu amiga
ni casar contigo no.

 

 

 

 

Romance de la gentil dama y el rústico pastor


Estase la gentil dama 
paseando en su vergel, 
los pies tenía descalzos, 
que era maravilla ver; 
desde lejos me llamara, 
no le quise responder. 
Respondile con gran saña: 
-¿Qué mandáis, gentil mujer? 
Con una voz amorosa 
comenzó de responder: 
-Ven acá, el pastorcico, 
si quieres tomar placer; 
siesta es del mediodía, 
que ya es hora de comer, 
si querrás tomar posada 
todo es a tu placer. 
-Que no era tiempo, señora, 
que me haya de detener, 
que tengo mujer y hijos, 
y casa de mantener, 
y mi ganado en la sierra, 
que se me iba a perder, 
y aquellos que me lo guardan 
no tenían qué comer. 
-Vete con Dios, pastorcillo, 
no te sabes entender, 
hermosuras de mi cuerpo 
yo te las hiciera ver: 
delgadica en la cintura, 
blanca soy como el papel, 
la color tengo mezclada 
como rosa en el rosel, 
el cuello tengo de garza, 
los ojos de un esparver, 
las teticas agudicas, 
que el brial quieren romper, 
pues lo que tengo encubierto 
maravilla es de lo ver. 
-Ni aunque más tengáis, señora, 
no me puedo detener. 

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Las señas del esposo

-Caballero de lejas tierras, 
llegáos acá y paréis, 
hinquedes la lanza en tierra, 
vuestro caballo arrendéis. 
Preguntaros he por nuevas 
si mi esposo conocéis. 
-Vuestro marido, señora, 
decid ¿de qué señas es? 
-Mi marido es mozo y blanco, 
gentil hombre y bien cortés, 
muy gran jugador de tablas 
y también del ajedrez, 
En el pomo de su espada 
armas trae de un marqués, 
y un ropón de brocado 
y de carmesí al envés; 
cabe el fierro de la lanza 
trae un pendón portugués, 
que ganó en unas justas 
a un valiente francés. 
-Por esas señas, señora, 
tu marido muerto es; 
En Valencia le mataron, 
en casa de un ginovés, 
sobre el juego de las tablas 
lo matara un milanés. 
Muchas damas lo lloraban, 
caballeros con arnés, 
sobre todo lo lloraba 
la hija del ginovés; 
todos dicen a una voz 
que su enamorada es; 
si habéis de tomar amores, 
por otro a mí no dejéis. 
-No me lo mandéis, señor, 
señor, no me lo mandéis, 
que antes que eso hiciese, 
señor, monja me veréis. 
-No os metáis monja, señora, 
pues que hacerlo no podéis, 
que vuestro marido amado 
delante de vos lo tenéis. 

 
Romance del cautivo


Mi padre era de Ronda 
y mi madre de Antequera; 
cautiváronme los moros 
entre la paz y la guerra, 
y lleváronme a vender 
a Vélez de la Gomera. 
Siete días con sus noches 
anduve en el almoneda, 
no hubo moro ni mora 
que por mí una blanca diera, 
sino fuera un perro moro 
que cien doblas ofreciera, 
y llevárame a su casa, 
echárame una cadena. 
Dábame la vida mala, 
dábame la vida negra: 
de día majaba esparto, 
de noche molía cibera, 
echóme un freno a la boca 
porque no comiese della, 
Pero plugo a Dios del cielo 
que tenía el ama buena; 
cuando el moro se iba a caza 
quitábame la cadena; 
echábame en su regazo, 
mis regalos me hiciera, 
espulgábame y limpiaba 
mejor que yo mereciera; 
por un placer que le hice 
otro muy mayor me hiciera: 
diérame casi cien doblones 
en libertad me pusiera, 
por temor que el moro perro 
quizá la muerte nos diera. 
Así plugo a Dios del cielo 
de quien mercedes se espera 
que me ha vuelto a vuestros brazos 
como de primero era.


 

 

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NOTICIAS

Lo ultimo que se ha hecho en Viñayo ha sido el muro de la Iglesia con su Barandilla y la nueva barandilla del altillo del Consultirio